Un grito desesperado desde la soledad de tu cubículo. La tardanza de 15 segundos en el checador. La hora inhabitada entre la entrada y el cafe. Otra visita a la oficina del licenciado... una batalla descarada contra la hora nalga.

23/3/07

Mi Lucha


Mi lucha es menos ambiciosa de lo que se imaginan... tal vez...
No involucra conquistas, ni genocidios, ni siquiera amasar grandes fortunas.
Peleo todos los días contra el escritorios, el café y el periódico de las mañanas. Me resisto a diluirme entre la masa gris de mis compañeros. Me resisto a ser una víctima del reloj, esperando solamente que las manecillas del verdugo marquen otra vez la hora de salida.
Me enfrento a la apatía, al ahí se va, al ahorita te atiendo... lidio con miles de personas que necesitan aprobar mis decisiones antes de que pueda dar un paso.
La batalla es compleja, a veces parece interminable. Dudo que mis gritos conmuevan las entrañas del sistema.
Lidio con mis sentimientos todos los días. Ataco sin tregua a esta persona en la que puedo convertirme. Me enfrento todos los días contra la misma idea para poder mirarme en el espejo y asegurarme ¡NO SOY GODINEZ!
... aún así no he podido abandonar el campo de batalla y todos los días me encuentro cinco minutos antes de la entrada frente al checador.

1 comentario:

Anónimo dijo...

dON`T pLAY hARD THE GAME!!!!
nO ESTAS SOLA EN ESA LUCHA INTERNA, PENSÉ QUE ERA YO SOLA CONTRA TODO EL INSTITUTO...DESESPERANTE PROPONER Y HACER...Y AL FINAL DE CUENTAS HAY QUE ESPERAR A QUE TODOS ACEPTEN TODO....