Un grito desesperado desde la soledad de tu cubículo. La tardanza de 15 segundos en el checador. La hora inhabitada entre la entrada y el cafe. Otra visita a la oficina del licenciado... una batalla descarada contra la hora nalga.

27/3/07

¿Señales? o... Un Salto de Fe


Para todos es una escena familiar un(a) niño(a) parado en el trampolín de 10 metros, mirando hacia abajo, debatiéndose en brincar o dar marcha atrás y regresar por la escalera. Ya han saltado todos sus compañeros, no le pasó nada a nadie, y ahora es su turno. Todas las miradas están fijas en él, lo rodea un silencio sepulcral contrastante con el ruido en su cabeza. ¿Debe saltar o no? ¿Ese miedo que siente es una señal o una simple coincidencia?

Se nos habla mucho acerca de seguir las señales, de cómo debemos aprender a interpretar estas pequeñas manifestaciones del universo que nos indican el rumbo a seguir. Pero... ¿cómo sabemos cuales son las señales correctas?

En el caso del niño, ya todos sus compañeros saltaron y resultaron ilesos, su maestro le ordena que salte, su madre lo anima para que tome valor.


Para mí, la decisión es otra. Ayer en la noche, mientras hablaba de mis malestares laborales con una amiga así como de mis deseos de incursiónala en el campo de la fotografía y periodismo, otra amiga suya le contaba acerca de un taller de periodismo organizado por un importante diario del país con el fin de encontrar nuevos talentos.

¿señal o coincidencia?

Nuestro niño se acerca al borde, el corazón golpea en su pecho, respira profundamente, tiene que brincar. En ese momento voltea hacia atrás, ve la escalera despejada, invitándolo a bajar cómodamente, sin mayor esfuerzo.

Hoy mientras caminaba a mi oficina, me encontré con un compañero de tortura (perdón... de trabajo), el cual me habla de lo afortunado que se sentía por encontrar un trabajo como el que tenemos. Esta contento, pues gana lo que necesita, tiene un horario muy cómodo, hay poco trabajo... y ya vería como yo apreciaría estas grandes cualidades después, cuando me acostumbrara. Un escalofrío recorrió mi columna.

¿Esto es un intento del Universo por comunicarse conmigo?¿Debo correr tantos riesgos por perseguir un sueño?

Soy yo la que estoy parada en la plataforma de diez metros y a punto de saltar. Se que hay grandes dificultades. Tal vez debería dar marcha atrás y quedarme en la seguridad de la tierra firme, que conozco bien. Pero si retrocedo jamás conoceré la sensación de dar un salto de fe, con la confianza de que nada pasará y con la esperanza de encontrar el viaje altamente agradable.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Deus Ex Machina.....???

Anónimo dijo...

en la vida siempre hay que saltar, pero recuerda que los golpes contra el agua tambien duelen