Un grito desesperado desde la soledad de tu cubículo. La tardanza de 15 segundos en el checador. La hora inhabitada entre la entrada y el cafe. Otra visita a la oficina del licenciado... una batalla descarada contra la hora nalga.

14/5/07

la canción del día

Should I Stay or Should I Go

¡¡¡Gran canción!!! Al menos en mi surte el efecto de ponerme de buen humor, lo cual es un enorme mérito… pero independientemente de eso, el día de hoy es una frase que el día de hoy me hizo pensar mucho.

Should I stay?
Acaso ¿debo quedarme?
¿En qué?, ¿en dónde?
¿qué implica quedarse?

OR

Should I go?
¿Cuándo?
¿A la aventura, o cuando tenga algo mas?
¿Donde?

Finalmente me pregunto yo, ¿cuál es la mejor manera de avanzar? Me pregunto si tal vez ahora en donde estoy tan incomoda es lo que me impulsa tanto a luchar contra corriente… pero a la vez me deprime, la HORA NALGA me detiene… es un lastre, el grillete de la inactividad frente a un monitor…

¿qué pasaría si de repente esta presión se detuviera?

Estoy buscando una ventana para escapar… no la encuentro… tal vez sea porque me encuentro refundida aquí? Si se abriera la ventana de oportunidad de dejar todo y vivir algo totalmente diferente… para muchos el miedo de perder la estabilidad es grande… ¿será mi freno?

No lo sé, me lo pregunto…

Hoy frente a este monitor canto en mi cabeza: Should I Stay or Should I Go?

Para irnos necesitamos dirección, y es encontrarla lo que a veces me confunde. A veces siento que todas las respuestas están frente a mis narices, pero en cuanto fijo bien la vista, desaparecen cual oasis…

Así que hoy me pregunto: Should I Stay or Should I Go?

Quisiera poder contestarme… Pero todavía no se DÓNDE

10/5/07

Time is like a broke watch

Time is Like a Broken Watch…
Y yo me quedo contemplándolo fijamente…
Con la mirada vacía…
Busco la manera de exprimirle un segundo más a mi reloj,
Antes de que se detenga completamente.

A veces me cuesta distinguir la diferencia entre los días
O si se repite el mismo día dejándome recuperar la oportunidad perdida
Me encuentro estático
Como la manecilla del reloj…
Avanza, brinca, corre… ya!
Pero mientras no me muevo, sigo aquí

Han pasado cientos de cosas…
Me he transformado
Me he atrevido
Definitivamente no soy la misma
Y de repente
Abro los ojos y sigo aquí.. en la oficina
En la computadora…
Con el Lic. Llamando
Y un oficio más que redactar

¿Qué pasó? ¿Dónde esta el tiempo?
¿Cuán es el reloj que se rompió?

4/5/07

La Torta

Es inevitable, el día de hoy tengo que aceptarlo, si no me conociera podría confundirme con cualquier Godínez de los de mi oficina.

Me avergüenza aceptarlo. Todos los días lucho por ir en contra de la burocracia, pero creo que de morir de hambre a devorarme una grandiosa torta de milanesa con una coca-cola bien fría... ¡Que venga esa torta!

Creo que realmente el problema no radica en que este comiendo en mi lugar. Gran parte de las oficinas lo permiten (prefieren tener Godinez satisfechos que Godinez desmayados); sino más bien en la torta. La televisión nos ha dejado muy clara la imagen de aquel pasante de abogado, que llega por primera vez a un tribunal, se acerca tímidamente a una secretaria para preguntar algo y antes de que pueda terminar la frase se ve a la señorita con pleno bocado en la boca diciendo:
“Espere un momento, horita lo atiendo joven” – trago del refresco de su preferencia, para que caiga bien la torta –

Chaaale... creo que ya me esta afectando esto del trabajo de escritorio. Por que nada más veo a mi jefe acercarse hacia mí y como me dan ganas de imitar a la señorita del mostrador:

“Si mi Lic. al ratito veo el asunto... al ratito...”