Un grito desesperado desde la soledad de tu cubículo. La tardanza de 15 segundos en el checador. La hora inhabitada entre la entrada y el cafe. Otra visita a la oficina del licenciado... una batalla descarada contra la hora nalga.

17/8/07

Mendigando

Me he vuelto una mendiga de trabajo.
Creo que nadie me cree cuando les digo que no tengo NAAADAAA que hacer.
Me siento aislada, una paria del departamento.
Hace poco perdí la paciencia y decidí sentarme en la esquina más transitada de la oficina con mi taza frente a mí y cuando veía alguien que se acercaba comenzaba a suplicar:
"un poco de trabajo para esta pobre desocupadaaa"
"un poco de trabajo para esta pobre desocupadaaa"
"un poco de trabajo para esta pobre desocupadaaa"

Al principio la gente me miraba con extrañeza, sorprendidos de que alguien rompiera con su papel Godínez de hacer como trabaja... Después la gente me miraba con lástima, algunos hasta me enviaban e-mails cadena para que me entretuviera un poco... El tiempo pasó y la gente se acostumbró a verme tan desocupada y me brincaban, o me observaban con atención, no les fuera yo a quitar el poco trabajo que a ellos les quedaba disponible...

Viendo que no conseguía nada fui a hablar con mi subdirector y prometió ayudarme...
no paso nada
Después fui con la subdirectora vecina y le repetí lastimosamente me plegaria:
"un poco de trabajo para esta pobre desocupadaaa"
Pero tampoco pudo ayudarme
Tomé la materia en consideración y fui a hablar con la maxima autoridad del departamento:
la Directora
pensando en que podría ayudarme... que ingenua!
Se me quedo mirando, como si le hubiera yo pedido su puesto...
no podía creer lo que oía...
finalmente no hizo caso...
me quede otra vez
con la mano extendida
los ojos suplicantes
y la cabeza: desocupada!

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