Érase que se era, una pobre Godinez llega un viernes cualquiera a su lugar de trabajo muy contenta con muchos planes. Tiene una comida en la cual podrá a ver a muchos de sus amigos y un largo fin de semana para poder descansar de la semana.
Cual no es su sorpresa cuando 15 minutos antes de salir los llaman a una junta. Como ella ya se quería ir fue la primera en llegar a la sala de juntas esperando que los demás siguieran su ejemplo y todo esto terminara pronto. Fue en este momento en el que cometió un error imperdonable (al parecer), pues dejó sus cosas abandonadas a merced del resto de la dirección.
Terminó la junta y a correr para llegar a tiempo a la comida. Pero su sorpresa fue grande cuando metió las manos a su bolsa buscando las llaves de su coche para solo encontrar su ausencia.
Bueeeeno… es un accidente… le puede pasar a cualquiera…
No era la primera vez que le sucedía trabajando aquí, y previo a estos dos incidentes nunca había tenido problemas de pérdida de llaves…
Si, no niego que haya podido ser un accidente, una coincidencia desafortunada…
Pero existe otra posibilidad:
La licenciada había escuchado rumores de ataques que habían sufrido sus compañeros de desgracia, perdón de trabajo, profesados por alguna “mano peluda”. Las anécdotas iban desde el robo de chocolates, celulares, (llaves por lo visto); “redistribuir el trabajo” (ver secuela”), hasta el vaciar una maceta sobre los expedientes de trabajo.
Exactamente, el Instituto es famoso por resolver controversias laborales a través del Terrorismo Laboral más que a través de las vías de comunicación y conciliación por todos conocidas.
Nuestra Godinez se encuentra petrificada, sin saber que pensar…
Querido Lector: Usted que opina?
Un grito desesperado desde la soledad de tu cubículo. La tardanza de 15 segundos en el checador. La hora inhabitada entre la entrada y el cafe. Otra visita a la oficina del licenciado... una batalla descarada contra la hora nalga.
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2 comentarios:
Opino que estoy perplejo.
¿Descuido?, ¿fenómeno paranormal?, ¿bromista?, ¿coleccionista cleptómano?
Me mantengo expectante ante novedades y espero que se encuentre el item perdido.
Me puedo imaginar lo que sentiste, ese momento en el que tu Alma deja tu cuerpo y comienza a formular cada posible ramificación de tu día
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