Hoy he sido victima del karma: durante mucho tiempo me he reido de los personajes que habitan mi oficina impunemente, pero finalmente la justicia divina me alcanzo:
Recuerdan aquella entrada titulada: "La Mancha"
En ella ridiculizaba una mancha en la corbata de mi jefe...
Bueno, pues hoy (para variar) se me hizo tarde. Por las prisas me vi obligada a tomar el primer sweater que quedaba a mano (imposible llegar a esta oficina sin algun abrigo, como se constanta en "La Batalla del Aire Acondicionado") como medio combinaba ya no me preocupe más.
Llego a la oficina dispuesta a refugiarme tras el jersey cuando ¡¡¡oh sorpresa!!! Enormes manchas invadían el tejido beige claro.
Si tuviera que describir el estado de mi sweater diría que parece que alguien estuvo 300 m. arrastrandose pecho tierra en u campo de futbol alfombrado con humedo y fresco pasto.
¡En fin! Eso es karma
Un grito desesperado desde la soledad de tu cubículo. La tardanza de 15 segundos en el checador. La hora inhabitada entre la entrada y el cafe. Otra visita a la oficina del licenciado... una batalla descarada contra la hora nalga.
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1 comentario:
What goes around comes around!
¡Ah! la mancha y el trabajo, esta combinación debe ser una ecuación perfecta para la desgracia.
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