Mantenerme en la frontera que divide al Godínez del no Godínez ha sido difícil. Para uno no contar como Godínez tiene que mantener trabajos interesantes que lo mantengan lejos a uno del ambiente oficinista y las cosas que eso implica… peeero cuando uno no tiene el suficiente dinero ahorrado o el suficiente trabajo de freelance tiene dos opciones: o entrar a algún bar o cafetería o cuadrarse con las malévolas fuerzas oficinistas.
Esta opción enfrenta a todos los rebeldes de corazón frente a su temor más grande: grandes corporativos, horas de llegada, telas sintéticas, gafetes colgantes y el peor monstruo conocido por el hombres: el Jefe...
Mantenerse en la línea no ha sido fácil. Estas aversiones son menos conocidas de lo que uno pensaría. la gente aplaude el sometimiento a las reglas y teme una vida diferente.
Yo opté por la oficina… No se espanten, esta vez la pobre Godínez no fue engañada por ser taaaan absolutamente ingenua como la vez pasada. Sabía a lo que me sometía: largas horas frente a un monitor, pero con un maquiavélico plan bajo el brazo: obtener el mayor numero de publicaciones posibles y financiar su escuela. Y solamente quedarse un teimpo limitado. Ademas no me siento tan Godínez porque puedo venir a trabajar en jeans y tenis. (jajaja) Pero mientras ustedes podrán disfrutar de mis nuevas aventuras en Godinezlandia.
Asi que heme aca, frente a una ventana, contemplando un día soleado y limpio y yo arañando las paredes por no poder salir . ero todo pasará antes de que me de cuenta… espero…
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